Aviso: Tal vez no se entienda o hiera las creencias religiosas de quien pueda leerlo, es algo muy personal.
Cuesta mantener esto, escribir o plasmar lo que se siente cuando sólo se quiere desaparecer, esfumarse y no existir. No tener que pensar ni comer, no ser gordo ni flaco, triste o desgraciado, no sentir hambre ni cólera, frío ni calor, sólo la nada, el vacío, la inexistencia. No quiero ser nada ni nadie, y mucho menos quiero nada ni a nadie a mi alrededor, ello sólo me causa irritación. Me gusta la soledad, me siento cómoda en ella. Quiero sólo el dolor que me provoco yo misma y rechazo el que me provocan otros, pues no me gusta lo inesperado ni aquello que no pueda controlar. El control, a eso se reduce todo. Bueno o malo, qué importa si se tiene el control.
Me siento patética, inútilmente patética. No sirvo ni siquiera para escribir, para realizar mi sueño. Siempre me creí mejor, o ¿acaso quería creémelo y me convencía a mi misma de que me lo creía? Debería ser más difícil conocer a los demás que a uno mismo y sin embargo, sorprendentemente sucede todo lo contrario. Tal vez sólo es que yo soy demasiado complicada, bipolar, loca tal vez. Qué importa si nunca lo sabré pues jamás podré saber cómo se piensan o sienten las cosas siendo otra persona. Es lo que tiene que Dios no exista y sólo se viva una vez. Todas las creencias absurdas surgen del miedo al final, a la inexistencia, a no poder sentir las cosas desde otra prespectiva más que la de la vida que nos ha tocado vivir sin elegirla, miedo por lo tanto a la falta total del control. Es el principio y el fin de todas las cosas. Controlo luego existo. Si no controlo no merece la pena vivir. ¿Acaso saco algún provecho siguiendo un camino previamente marcado, viendo pasar las desviaciones sin poder tomarlas puesto que no tengo control alguno sobre la ruta que sigo? No.
Y yo sólo quiero que alguien me comprenda, por que la gente tiende a menospreciar los sentimientos de los demás si no los comparte, cada cual sólo comprende su propia escala de valores y sólo sabe valorar aquello que ellos consideran valorable. Tanto pregonamos que la riqueza viene de la diversidad y luego rechazamos a todo aquel con distintas prioridades. Hipocresía, cuanto más la odio más me rodea y termina por intentar absorberme.
Quiero estar sola, necesito estar sola. En una oscura cueva donde no tenga que esconderme a llorar todas mis estupideces, todo aquello que a los demás les parecería puro capricho de niñata malcriada. Ser libre para sentirme lo desgraciada que quiera, independientemente de que los demás consideren que tengo o no derecho a ello. Quitarme la máscara de falsa sonrisa compaciente y dejar al descubierto mi alma para poder respirar.
A veces las ganas de no existir y de vivir en una cueva como un lindo cabernicola llegan a nuestras mentes como lindas alas de salvaciòn, pero no nos equivoquemos, no son màs que crudas trampas que nos pone la vida para ver si caemos. Muchas veces y no dirè que ahora no, he querido vivir sola en uan cueva, yo considero a la soledad màs que un enemigo a un aliado, eres tù y tu mente, solas pensando en como conquistar tu cuerpo, pero siempre se escapa, la soledad màs allà de ser algo malo es màs bien un privilegio, claro està que nacemos y morimos solos, peroeso no significa que estèmos solos en el camino de la vida. Aunque valga poco, sabes que nos tienes a nosotras una manada de locas lindas que te adoran, que sin importar la distancia sienten la conecciòn contigo.
ResponderEliminarEres libre para expresar tus pensas y alegrìas libre para gritar, para explotar y mandar al carajo al mundo, un pito la vida, yo sòlo soy yo, sòlo es cuestiòn de que intentes tomar el poder, porque la reina eres tù, subete al trono y gobierna como puedas.
Yo al principio creì elegir cagarme de hambre y vomitar alma, pero se volviò lo que no querìa un vicio una adicciòn, intenta superar las caidas que cayendo se aprende.
Ok me envolè y escribì cuanta hay estùpidez, ànimo y màs que eso fuerza.